febrero 07, 2010

Información y Ciudadanía Activa: una estrategia para la inclusión de jóvenes con menos oportunidades, especialmente jóvenes sordos y ciegos.


Información y Ciudadanía Activa: una estrategia para la inclusión de jóvenes con menos oportunidades, especialmente jóvenes sordos y ciegos.
Un proyecto coordinado por la Concejalía de Juventud y Empleo del Ayuntamiento de Murcia (España), bajo el auspicio del Programa Juventud en Acción de la Unión Europea.



Ante todo me gustaría destacar que, para entender por qué iniciamos este proyecto, hay que partir de dos consideraciones: la discapacidad como una cuestión de derechos humanos y la persona con discapacidad como un ciudadano con plenitud de derechos, a todos los efectos.
Hay que situar la discapacidad allí donde le corresponde: en la esfera de los derechos humanos, la igualdad de oportunidades y la no discriminación. La persona con discapacidad como titular de derechos.
Esto obliga a definir derechos, dotarlos de contenido material, universalizarlos, hacerlos vinculantes y exigibles y regular mecanismos eficaces y rápidos de protección y tutela que garanticen su ejecutividad.
La democracia participativa exige que las políticas públicas en materia de personas con discapacidad se hagan con el concurso de ellas mismas, a través de sus organizaciones representativas, mediante una participación activa y con la corresponsabilidad que habrá de darse en todas las fases de la decisión: elaboración, consulta, aprobación, ejercicio, seguimiento y evaluación.
El respeto a la democracia, los derechos humanos y las libertades fundamentales conlleva el derecho de toda la juventud a acceder a una información completa, objetiva, fiable y comprensible respecto de todas sus preguntas y necesidades. Este derecho a la información ha sido reconocido en la Declaración Universal de Derechos Humanos, en la Convención sobre los Derechos del Niño, en la Convención Europea para la Protección de los Derechos Humanos y de las Libertades Fundamentales, y en la Recomendación N° (90) 7 del Consejo de Europa relativa a la información y el asesoramiento de la juventud en Europa. Este derecho constituye asimismo la base de las actividades de información juvenil emprendidas por la Unión Europea.
Si esta información se adapta a las necesidades de los jóvenes, les permite participar en la vida pública y desarrollar el sentido de la ciudadanía activa; si además es el joven el que participa en la elaboración, desarrollo de productos informativos y en su difusión,se implica en un proceso que supone un aprendizaje práctico de participación y de ciudadanía activa, contribuyendo con sus opiniones y aportaciones a la construcción de una sociedad en la que todos tengan su sitio en condiciones de igualdad desde la diferencia.

El proyecto asume la dificultad añadida que los jóvenes con discapacidad sensorial sufren a la hora de acceder a los medios de comunicación en general y, especialmente, a los servicios de información juvenil, ya que sus capacidades de comunicación requieren de medios especiales y de contenidos específicos. Así, este proyecto pretende que se discutan, analizen y propongan aquellas medidas, experiencias, beneficios y fenomenos que refuerzen la participación de todos los jóvenes sin exclusión ninguna, especialmente los afectados por una discapacidad sensorial (personas sordas, personas ciegas, personas sordociegos), evitando cualquier forma de discriminación en la elaboración y aplicación de estrategias en materia de información de jóvenes y en la elaboración y difusión de la información.

Esta actuación ha creado un lugar de encuentro entre 56 representantes de 8 organizaciones de jóvenes con discapacidad sensorial (ciegos y sordos, fundamentalmente), 8 Servicios de Juventud de Ayuntamientos, dos Redes de Información Juvenil, 8 Organizaciones de personas con Discapacidad Sensorial, de Europa y América Latina (España, México, Colombia, Argentina, Italia, Bélgica, Francia y Ecuador), con el fin de analizar los obstáculos que entorpecen el acceso de los jóvenes discapacitados sensoriales a los servicios de información juvenil, evitando cualquier forma de discriminación en la aplicación de estrategias en la elaboración y difusión de la información.
El acceso de los jóvenes a la información adecuada a sus intereses y a los servicios de comunicación potenciará su participación en la vida pública como ciudadanos activos y responsables, a la vez que fortalecerá sus asociaciones, su participación ciudadana y la democracia, ya que asegurará su participación en condiciones de igualdad de minorías de ciudadanos, en este caso de personas con discapacidad sensorial.
Las actividades de este proyecto, desarrollado durante un año, han mantenido un continuo feed back entre organismos locales y organizaciones especializadas en información juvenil y asociaciones de jóvenes con discapacidad, todas ellas con una importante trayectoria y con una implantación y experiencia en el tema que estoy segura producirá una multiplicación efectiva de los objetivos, y resultados del proyecto.
Las actividades que se han desarrollado han incluido un primer Seminario de Intercambio de Buenas Practicas entre las distintas organizaciones, celebrado en España, un Encuentro entre los jovenes participantes, que se desarrolló en Ecuador, un Seminario de Evaluación, en la Ciudad de México, con jóvenes y organizaciones para determinar los resultados de las tres acciones anteriores y planificar futuras acciones conjuntas, y una acción informativa para promover y difundir de forma efectiva los resultados de todos los proyectos, que se materializa en un Manual de Metodología sobre las actividades y mejores prácticas.

El conjunto de actividades emprendidas nos ha servido para profundizar en el análisis de los obstáculos que dificultan la participación de estos jóvenes con discapacidad sensorial , para au mentar su sensibilización hacia la participación en la elaboración de la información y la de los organismos públicos sobre la importancia de aplicar estrategias y metodologías que faciliten que la información suponga en si misma un factor de inclusión e integración de jóvenes.
Así mismo, el proyecto ha contribuido a establecer medidas de coordinación entre los actores implicados en la información juvenil: jóvenes, organismos locales, servicios de información juvenil, asociaciones y redes de información, de tal forma que todos contribuyan a reforzar el derecho a la información y la implicación de los jóvenes en la misma. Todo ello a través del dialogo estructurado.
Otros logros evaluados de los resultados del proyecto han sido su contribución a:
* Buscar y dar a conocer los medios de información y comunicación adecuados para que la información juvenil sea un medio de desarrollo personal y social para jóvenes, en especial para aquellos que presentan mayores dificultades, y específicamente para jóvenes con discapacidad sensorial
* Fortalecer las asociaciones de jóvenes con discapacidad, para que a través de la información juvenil potencien su capacidad de participación y ciudadanía activa en una sociedad democrática.
* Analizar y valorar la implicación real de los jóvenes en los proyectos de información juvenil. Hasta que punto responden a sus necesidades y expectativas.
* Establecer estrategias para que los jóvenes participen y difundan información y creen sus propios puntos de información de tal forma que faciliten el acceso a la información al mayor número posible de jóvenes, para que la información que en ellos se facilite sea de fácil comprensión para los jóvenes, procurando que no sean discriminatorios (en particular con respecto a los jóvenes con discapacidad sensorial) y que sean anónimos y gratuitos.
* Establecer actuaciones ideadas por jóvenes y para jóvenes adaptadas a jóvenes con discapacidad sensorial para mejorar el acceso a la información y sensibilizar a estos jóvenes sobre la utilización de las tecnologías de la información y la comunicación.
* Entender las herramientas que ofrecen las nuevas tecnologías como medios para lograr un fácil acceso a la información, en particular a los jóvenes con menos oportunidades.
* Desarrollar las aptitudes de los jóvenes para buscar, obtener, comprender y analizar la información y ser usuarios autónomos, críticos y objetivos de ella;
* Facilitar el acceso de todos los jóvenes a la información en su entorno inmediato, en particular creando redes y canales de distribución específicos de información para los jóvenes adaptados a la situación local y regional y a la especificidad de los grupos que participan en este proyecto.
*Establecer que servicios de información específicos pueden servir para reforzar la prevención de riesgos en ámbitos sensibles, y como deben ser esos servicios y sobre todo como pueden los jóvenes colaborar y participar en ellos



Ha sido un proyecto muy enriquecedor para todos los que hemos participado en él, y quiero destacar especialmente el desarrollo personal que, para cada uno de nosotros, ha supuesto cada paso, cada actividad realizada. La comprensión de las diferentes visiones de lo que supone la información como factor de inclusión, la capacidad de superación y de ilusión, la implicación de todos los actores nos ha motivado especialmente.
Cuando inicias un proyecto como este te asaltan las dudas sobre si seremos capaces de llevarlo adelante, de cumplir los objetivos marcados y, sobre todo, si sabremos como coordinadores y gestores ilusionar a las organizaciones y participantes en él, compartir con ellos las ideas y principios que nos inspiraron para ponerlo en marcha. En este proyecto, con sus dificultades y sus aciertos, tenemos que decir rotundamente que lo hemos conseguido.
Lo hemos conseguido hasta tal punto, que continuamos con mas actividades, que tenemos en mente profundizar en el tema y multiplicar y difundir lo conseguido para que más organizaciones lo pongan en marcha.
Gracias a todos ¡¡¡

María Teresa Martín Melgarejo – Coordinadora del Proyecto .
Jefe de Programas Europeos e Intercambios Juveniles
Concejalia de Juventud y Empleo
Ayuntamiento de Murcia ( España)

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enero 26, 2010

Periodistas, reporteros o niños de papá ????

"Hace treinta y dos años desaparecí en la frontera entre Sudán y Etiopía. En realidad fueron mi redactor jefe, Paco Cercadillo, y mis compañeros del diario 'Pueblo' los que me dieron como tal; pues yo sabía perfectamente dónde estaba: con la guerrilla eritrea. Alguien contó que había habido un combate sangriento en Tessenei y que me habían picado el billete. Así que encargaron a Vicente Talón, entonces corresponsal en El Cairo, que fuese a buscar mi fiambre y a escribir la necrológica. No hizo falta, porque aparecí en Jartum, hecho cisco pero con seis rollos fotográficos en la mochila; y el redactor jefe, tras darme la bronca, publicó una de esas fotos en primera: dos guerrilleros posando como cazadores, un pie sobre la cabeza del etíope al que acababan de cargarse. Lo interesante de aquello no es el episodio, sino cómo transcurrió mi búsqueda. La naturalidad profesional con que mis compañeros encararon el asunto.

Conservo los télex cruzados entre Madrid y El Cairo, y en todos se asume mi desaparición como algo normal: un percance propio del oficio de reportero y del lugar peligroso donde me tocaba currar. En las tres semanas que fui presunto cadáver, nadie se echó las manos a la cabeza, ni fue a dar la brasa al Ministerio de Asuntos Exteriores, ni salió en la tele reclamando la intervención del Gobierno, ni pidió que fuera la Legión a rescatar mis cachos. Ni compañeros, ni parientes. Ni siquiera se publicó la noticia. Mi situación, la que fuese, era propia del oficio y de la vida. Asunto de mi periódico y mío. Nadie me había obligado a ir allí.

Mucho ha cambiado el paisaje. Ahora, cuando a un reportero, turista o voluntario de algo se le hunde la canoa, lo secuestran, le arreglan los papeles o se lo zampan los cocodrilos, enseguida salen la familia, los amigos y los colegas en el telediario, asegurando que Fulano o Mengana no iban a eso y pidiendo que intervengan las autoridades de aquí y de allá �de sirios y troyanos, oí decir el otro día�. Eso tiene su puntito, la verdad. Nadie viaja a sitios raros para que lo hagan filetes o lo pongan cara a la Meca, pero allí es más fácil que salga tu número. Ahora y siempre. Si vas, sabes a dónde vas. Salvo que seas idiota. Pero en los últimos tiempos se olvida esa regla básica. Hemos adquirido un hábito peligroso: creer que el mundo es lo que dicen los folletos de viajes; que uno puede moverse seguro por él, que tiene derecho a ello, y que Gobiernos e instituciones deben garantizárselo, o resolver la peripecia cuando el coronel Tapioca se rompe los cuernos. Que suele ocurrir.

Esa irreal percepción del viaje, las emociones y la aventura, alcanza extremos ridículos. Si un turista se ahoga en el golfo de Tonkín porque el junco que alquiló por cinco dólares tenía carcoma, a la familia le falta tiempo para pedir responsabilidades a las autoridades de allí �imagínense cómo se agobian éstas� y exigir, de paso, que el Gobierno español mande una fragata de la Armada a rescatar el cadáver. Todo eso, claro, mientras en el mismo sitio se hunde, cada quince días, un ferry con mil quinientos chinos a bordo. Que busquen a mi Paco en la Amazonia, dicen los deudos. O que nos indemnicen los watusi. Lo mismo pasa con voluntarios, cooperantes y turistas solidarios o sin solidarizar, que a menudo circulan alegremente, pisando todos los charcos, por lugares donde la gente se frota los derechos humanos en la punta del cimbel y una vida vale menos que un paquete de Marlboro. Donde llamas presunto asesino a alguien y tapas la cara de un menor en una foto, y la gente que mata adúlteras a pedradas o frecuenta a prostitutas de doce años se rula de risa. Donde quien maneja el machete no es el indígena simpático que sale en el National Geographic, ni el pobrecillo de la patera, ni te reciben con bonitas danzas tribales. Donde lo que hay es hambre, fusiles AK-47 oxidados pero que disparan, y televisión por satélite que cría una enorme mala leche al mostrar el escaparate inalcanzable del estúpido Occidente. Atizando el rencor, justificadísimo, de quienes antes eran más ingenuos y ahora tienen la certeza desesperada de saberse lejos de todo esto.

Y claro. Cuando el pavo de la cámara de vídeo y la sonrisa bobalicona se deja caer por allí, a veces lo destripan, lo secuestran o le rompen el ojete. Lo normal de toda la vida, pero ahora con teléfono móvil e Internet. Y aquí la gente, indignada, dice qué falta de consideración y qué salvajes. Encima que mi Vanessa iba a ayudar, a conocer su cultura y a dejar divisas. Y sin comprender nada, invocando allí nuestro código occidental de absurdos derechos a la propiedad privada, la libertad y la vida, exigimos responsabilidades a Bin Laden y gestiones diplomáticas a Moratinos. Olvidando que el mundo es un lugar peligroso, lleno de hijos de puta casuales o deliberados. Donde, además, las guerras matan, los aviones se caen, los barcos se hunden, los volcanes revientan, los leones comen carne, y cada Titanic, por barato e insumergible que lo venda la agencia de viajes, tiene su iceberg particular esperando en la proa."

Arturo Pérez Reverte

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noviembre 07, 2009

Bowling for colombine

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"Something Inside (So Strong)" - Labi Siffre

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